¿Dónde amor?

Nube de Alivio

buscando_amor

Un chin en aquellos halones de trenza de Abelito y en el salpicar de sus piedritas a mis espaldas, cuando éramos novios en primer grado sin yo saberlo.

Dulcísimo y tibio, hundido en la masa de los pudines de abuela Sahara, esperando mi alegría golosa cada fin de semana, como un rito.

A pulso en la magia de esas jabas con que mi madre iba a verme cada miércoles y domingo a la beca del pre.

Sin poses, en el acto sencillo de juntar la comida de todas en una misma taquilla (la de Lore o la de Reglín) y compartir el botín a partes iguales hasta el día de la oncena que durara.

Visceral, único, luminoso, el día en que cargué por vez primera a la hermana-hija que mi madre me parió a mis diecisiete y descubrí, sin duda alguna, que era el ser más hermoso del universo.

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